Bolsonaro, uma hora ia acontecer Por Lua Teles

by - outubro 04, 2019



(Texto en español a continuación)

A verdade é que o Bolsonaro tinha que ganhar. O momento Bolsonaro, era inevitável. Se ele tivesse perdido a eleição ano passado, no outro ano ele viria mais forte, não tinha como fugir dele. Ele não é uma pessoa, ele é um momento e representa um estado de ódio. 

Esse ódio criado contra a classe trabalhadora ter conseguido alguns direitos uma hora ia chegar. Nasceu uma indignação na classe média alta e na classe média que se sente elite, pelos poucos direitos adquirido pela comunidade LGBT+, por ter jovem pobre, preto na universidade, por ter assalariados em aeroportos e comprando seu carro. 

O momento Bolsonaro vinha. Porque existe um pêndulo imaginário que fica indo lá e cá, ele estava para a esquerda que conseguiu esses direitos que citei. Mas agora ele está na direita conservadora que reage à todos os direitos adquiridos e que de alguma forma mexe com os seus privilégios. 

Eu não acredito que vá durar muito tempo, porque a destruição está sendo feita em curto prazo, então iremos reagir. Infelizmente índios vão morrer, pobres e pretos na favela vão desaparecer e ser mortos, pessoas que lutam por direitos humanos vão ser presos como a Preta Ferreira. Trabalhadores e aposentados perderão direitos. Estudantes universitários terão seus sonhos distanciados. Esse é o custo que vamos ter para tirar o pêndulo do lado da destruição. 

Mas era inevitável. Uma hora Bolsonaro ou alguém igual ele ou até pior chegaria no poder. O antipetismo é criado em cima do ódio ao pobre, do ódio ao nordestino, do ódio ao preto. Porque apesar de toda corrupção que existiu no partido, era essa galera que ele representou por muito tempo. Na verdade, não se tratava do PT, o PT era só um símbolo escolhido para ser atacado, se tratava de uma guerra de classes mesmo. 

E o pobre que gosta do Bolsonaro é o que odeia sua condição de pobre, e na primeira oportunidade de riqueza, será aqueles que pisará nos que estavam do lado matando sua fome. Como disse Simone de Beauvoir: “o opressor não seria tão forte se não tivesse cúmplices entre os próprios oprimidos...” O Bolsonaro não seria tão forte se não tivesse pobre, preto, lgbts, mulheres, nordestinos o chamando de mito. 

Colocaram um lobo para cuidar do galinheiro. Agora, resta a nossa luta para tirar esse Lobo de lá.

Bolsonaro una hora iba a suceder


La verdad es que Bolsonaro tuvo que ganar. El momento de Bolsonaro fue inevitable. Si hubiera perdido las elecciones el año pasado, al año siguiente habría sido más fuerte, no había escapatoria de él. No es una persona, es un momento y representa un estado de odio.

Ese odio creado contra la clase trabajadora que obtuvo algunos derechos vendría una hora. Nació una indignación en la clase media alta y la clase media de élite, por los pocos derechos adquiridos por la comunidad LGBT +, por tener un estudiante universitario negro y pobre, por trabajar en los aeropuertos y comprar su automóvil.

Se acercaba el momento de Bolsonaro. Debido a que hay un péndulo imaginario que sigue y sigue, fue a la izquierda que obtuve esos derechos que cité. Pero ahora está en el derecho conservador que reacciona a todos los derechos adquiridos y de alguna manera se mete con sus privilegios.

No creo que dure mucho, porque la destrucción se está haciendo a corto plazo, por lo que reaccionaremos. Desafortunadamente, los indios morirán, los pobres y los negros en la favela desaparecerán y serán asesinados, las personas que luchan por los derechos humanos serán arrestadas como Preta Ferreira. Los trabajadores y jubilados perderán derechos. Los estudiantes universitarios tendrán sus sueños a la deriva. Ese es el costo que tendremos que tomar el péndulo del lado de la destrucción.


Pero fue inevitable. Una hora, Bolsonaro o alguien como él o algo peor llegaría al poder. El antipetismo se crea por odio a los pobres, odio al noreste, odio a los negros. Porque a pesar de toda la corrupción que existió en la fiesta, fueron esos tipos a quienes representó durante mucho tiempo. De hecho, no era el PT, el PT era solo un símbolo elegido para ser atacado, era una guerra de clases en sí.


Y el pobre al que le gusta Bolsonaro odia su condición de pobre, y en la primera oportunidad de riqueza, serán aquellos que pisarán a los que estaban del lado matando su hambre. Como dijo Simone de Beauvoir: "el opresor no sería tan fuerte si no tuviera cómplices entre los oprimidos mismos ..." El Bolsonaro no sería tan fuerte si no tuviera pobres, negros, lgbts, mujeres, nororientales que lo llamaran un mito.

Pusieron un lobo para cuidar el gallinero. Ahora, tenemos nuestra lucha para sacar a este lobo de allí.


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